Uno de los factores que más determina el perfil de sabor de un café de especialidad es su método de procesamiento post-cosecha. En Montejey producimos tanto café de proceso natural (Bourbon Rosado y Chiroso) como café lavado (nuestra línea clásica), y las diferencias en taza son notables.
Proceso Lavado
En el proceso lavado, la pulpa del café se retira de forma mecánica inmediatamente después de la cosecha, y el grano se fermenta en agua durante 24-48 horas para eliminar el mucílago restante. Luego se lava con agua limpia y se seca.
El resultado es un café más limpio, con acidez más pronunciada y donde las características varietales y del terroir se expresan con mayor claridad. Nuestro Café de Altura clásico sigue este proceso, lo que permite que sus notas de chocolate y naranja sean nítidas y bien definidas.
Proceso Natural
En el proceso natural, la cereza de café se seca completa, con la pulpa y el mucílago intactos. Esto puede tomar entre 15 y 30 días en camas africanas elevadas. Durante este tiempo, los azúcares de la fruta penetran en el grano, aportando dulzor y frutalidad al perfil final.
El resultado son cafés más complejos, con mayor dulzor y notas fermentadas de forma positiva. Nuestro Bourbon Rosado Natural y Chiroso Natural son perfectos ejemplos: ambos expresan notas de frutas tropicales y fermentación controlada que los hacen únicos.
¿Cuál elegir?
Si buscas claridad, acidez vibrante y el terroir de Montebello en su expresión más pura: café lavado. Si buscas complejidad, dulzor natural y notas exóticas de frutas: café natural. Idealmente, ¡prueba ambos!
